Rector de la Universidad de Madrid

Volver

“…la desgracia de mi negro rectorado…no solamente me quita tiempo y humor, mata mi vida ascética literaria y mi felicidad, sino que me atrae muchos disgustos.”

La ideología católico-conservadora que sustentaba al gobierno de la Restauración, intentó imponerse en las Universidades españolas. Los textos y programas de las disciplinas eran autorizados directamente por el Gobierno, lo que provocó airadas reacciones de una parte del profesorado contrario a cumplir dicha disposición que atentaba directamente contra la libertad de cátedra.

Vicente de la Fuente como Rector

En este ambiente enrarecido Vicente de la Fuente fue elegido rector de la Universidad de Madrid y aunque, en principio, se negó al nombramiento, fue el propio Presidente del Gobierno, Cánovas del Castillo, el que le convenció de aceptar esa responsabilidad.

Don Vicente comenzó a desempeñar el rectorado en abril de 1875 y a partir de entonces intentó solucionar los graves problemas que aquejaban a la institución como la falsificación de títulos, sin dejar de lado, por supuesto, la aplicación de los mandatos gubernamentales.

Francisco Giner de los Ríos, uno de los profesores depuestos tras los decretos gubernamentales y uno de los fundadores de la Institución de Libre Enseñanza.

Vicente de la Fuente intercedió por varios de los profesores depuestos por el Gobierno de la Restauración antes de la creación de la Institución libre de enseñanza.

Desde su responsabilidad, aunque no pudo evitar las sanciones a los profesores rebeldes, alargó los trámites e intentó que fueran temporales. Sin embargo esto no impidió una fractura en la Universidad y algunos intelectuales como Montero Ríos, Giner de los Ríos o Moret, fundaron la Institución libre de enseñanza, paradigma de la renovación educativa y cultural española de finales del siglo XIX.

La circular de febrero de 1875 del ministro Manuel Orovio provocó la conocida como “Segunda cuestión universitaria” que empañaría el rectorado de don Vicente. (Ver documento)

La ecuanimidad de Vicente de la Fuente le llevó a pedir al gobierno la rehabilitación de los
catedráticos sancionados y, al no obtenerla, presentó su dimisión en el verano de 1877.

Volver

CompartirShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInPin on PinterestEmail this to someone