Por Francisco Tobajas
El 16 de marzo de 2026, el Gobierno de Aragón y la Congregación monástica de Santa Hildegarda han formalizado un contrato de comodato, por cinco años prorrogables, destinado a garantizar la conservación, protección y difusión del Archivo del Monasterio de Santa Cruz de Jaca, que incluye documentos de San Juan de la Peña. También se formalizará otro comodato con el Archivo del Monasterio de San Benito de Zaragoza, que cuenta con los fondos del Monasterio de San Benito de Calatayud y del Monasterio de la Encarnación de Corella, Navarra, que se fusionaron en el citado monasterio benedictino de Zaragoza, actualmente sin religiosas.
El comodato articula una fórmula jurídica que, manteniendo la titularidad de los Monasterios de Jaca y Zaragoza, facilita la conservación, el tratamiento archivístico y el acceso a la documentación.
El director del Archivo Histórico Provincial de Huesca, Juan José Generelo, aseguró que van a estar accesibles a finales de este mismo año, con un portal monográfico en Dara Aragón.
El archivo del Monasterio de Santa Cruz de benitas de Jaca documenta la actividad del monasterio, fundado a comienzos del siglo XI en Santa Cruz de la Serós y trasladado a la ciudad de Jaca en 1555, sin ruptura institucional ni archivística. Su cronología se extiende desde el siglo XI hasta el siglo actual.
Este fondo incluye documentos medievales en pergamino y otros de la época moderna y contemporánea, con documentación económica, patrimonial, jurisdiccional e interna de la comunidad. Destaca un antifonario del siglo XII, sesenta pergaminos, entre los siglos X y XVII, y una serie muy completa de cartas de profesiones monásticas, desde el siglo XVI al actual.
El fondo del Monasterio de San Juan de la Peña corresponde a la parte que, tras los procesos desamortizadores del siglo XIX, no se incorporó a los depósitos estatales y quedó bajo la custodia de la comunidad de benitas de Jaca. Su incorporación en comodato, permitirá completar las series conservadas en el Archivo Histórico Provincial de Huesca y en el Archivo Histórico Nacional.
El fondo de Calatayud conserva documentación desde el siglo XVI, con numerosos libros de gobierno interno, elecciones, profesiones, defunciones y una rica documentación económica y patrimonial.
El fondo de Corella documenta la vida del monasterio desde su fundación en 1669, hasta la época reciente, e incluye además documentación personal de especial interés histórico vinculada a sus protectores.
El 26 de julio de 1969 llegarían las primeras monjas de Calatayud al nuevo monasterio de Zaragoza, para adecentar las celdas. El 31 de julio siguiente se cerraría el Monasterio de Calatayud. Acompañaría a la comunidad su capellán Ildefonso Pardos. El 6 de julio de 1970 se vendería este monasterio benedictino bilbilitano.
En el fondo del monasterio de San Benito de Calatayud se echa en falta el libro primero, que recogía la fundación de este monasterio. Cuenta con otros libros con las elecciones de abadesas desde 1515, las donaciones, rentas, cabreos de censales, tomas de hábitos y profesiones, con otros libros de contabilidad.






