{"id":3284,"date":"2026-01-13T17:17:32","date_gmt":"2026-01-13T16:17:32","guid":{"rendered":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/?p=3284"},"modified":"2026-01-19T08:19:57","modified_gmt":"2026-01-19T07:19:57","slug":"cuando-la-calle-de-dato-se-llamaba-la-rua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/?p=3284","title":{"rendered":"CUANDO LA CALLE DE DATO SE LLAMABA LA R\u00daA"},"content":{"rendered":"\n<p>Francisco Tobajas Gallego<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/CALATAYUD.-RUA-ANO-40.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"894\" data-id=\"3285\"  src=\"https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/CALATAYUD.-RUA-ANO-40-1024x894.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3285\" srcset=\"https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/CALATAYUD.-RUA-ANO-40-1024x894.jpg 1024w, https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/CALATAYUD.-RUA-ANO-40-300x262.jpg 300w, https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/CALATAYUD.-RUA-ANO-40-768x671.jpg 768w, https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/CALATAYUD.-RUA-ANO-40.jpg 1080w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Fuente: https:\/\/www.facebook.com\/share\/p\/1827KJNaMs\/<\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>Pedro Mont\u00f3n Puerto, en su trabajo publicado en Cuadernos de Arag\u00f3n 10-11, IFC, 1978: \u00abUna novela sobre el Calatayud el siglo XIX, El Pedroso y El Templao\u00bb, hac\u00eda referencia a esta novela de Jos\u00e9 Mar\u00eda Matheu y Aybar (1847-1929), Mariano Escar, Zaragoza, 1905.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Mont\u00f3n Puerto, en ella se hac\u00eda una descripci\u00f3n de la R\u00faa bilbilitana: recta, torcida, angulosa o m\u00e1s bien culebreante, a semejanza de un r\u00edo que cambia de cauce a capricho, con sus curvas inesperadas y sus repentinos crecimientos. As\u00ed la calle empieza con una cierta estrechez en la plaza del Parque; pero a los pocos pasos se ensancha muy a gusto, para volver a estrecharse unos cuarenta metros m\u00e1s arriba. De todos modos, en su primera parte aparece como una de las mejores de la villa por sus diversas tiendas, dos amplios caf\u00e9s, su correspondiente casino, sus buenas zapater\u00edas, siller\u00edas, relojer\u00edas, farmacias, ferreter\u00edas y ultramarinos, con sus despachos de vinos y hasta de horchata y helados en verano. Luego se estrecha de nuevo, se inclina a la derecha, tuerce a la izquierda, y cuando m\u00e1s adelante, a unos trescientos pasos, forma a ser anchurosa pierde algo de su fisionom\u00eda urbana de villa rica para tomar el aspecto de calle de un pueblo agr\u00edcola de humilde vecindario. Las tiendas se hacen l\u00f3bregas, se empeque\u00f1ecen, empiezan a escasear, y entre alguna m\u00edsera taberna, alguna oscura herrer\u00eda o la puerta grandona de una posada, se cuenta la que cuelga a la entrada sus botos hinchados para vino, o vende simples fajillos de le\u00f1a, o compone ruedas y armatostes para los carros.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1ngel Marco Ib\u00e1\u00f1ez (1895-1970), colaborador del peri\u00f3dico local El Regional y corresponsal en Calatayud de El Noticiero, de Zaragoza, public\u00f3 en este \u00faltimo diario, el 7 de septiembre de 1955, un art\u00edculo titulado \u00abCuando la calle de Dato se llamaba la R\u00faa\u00bb, donde trasladaba sus recuerdos infantiles del primer tramo de esta calle, hasta la llamada cuatro esquinas.<\/p>\n\n\n\n<p>En aquel tiempo en la R\u00faa todav\u00eda exist\u00edan establecimientos y patios de sabor t\u00edpico, con comercios, tiendas y oficinas bancarias. En la plaza de San Mart\u00edn, que estaba en alto, abr\u00eda al amanecer la \u00fanica churrer\u00eda de la ciudad. En esta plaza se vend\u00eda la carne de los toros, que se lidiaban en las corridas de las ferias.<\/p>\n\n\n\n<p>En la acera derecha de la R\u00faa abr\u00eda sus puertas la tintorer\u00eda de Juan Lezama y en un patio, con el techo bajo, la sastrer\u00eda de Jos\u00e9 Herrero. Segu\u00eda el Registro de la Propiedad, que se alojaba en un entresuelo con balcones enrejados.<\/p>\n\n\n\n<p>En la acera izquierda, la calle comenzaba con la tienda de la se\u00f1ora Gregoria, donde se  vend\u00edan: confites, pilongas, avellanas y regaliz, entre otras mercanc\u00edas. Segu\u00eda la relojer\u00eda de los hermanos Aranda, a los que se pod\u00eda ver trabajar al otro lado del escaparate, con ayuda de un gran ojo postizo. Continuaba con la zapater\u00eda de Lozano, de mucha importancia entonces. A ambos lados de una gran mesa, trabajaban casi una docena de oficiales.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto a la zapater\u00eda y en lo que ser\u00eda tiempo despu\u00e9s el Casino Independiente, abr\u00eda sus puertas el caf\u00e9 de Cabrera, caf\u00e9 provinciano con grandes espejos en las paredes y divanes forrados de terciopelo. En este caf\u00e9 ofrec\u00eda conciertos diarios Julio Seco, un m\u00fasico ciego. A veces actuaba un quinteto formado por los mejores m\u00fasicos de la ciudad. \u00c1ngel Marco recordaba que el due\u00f1o del caf\u00e9 gastaba una imponente barba partida y era aficionado a las antig\u00fcedades.<\/p>\n\n\n\n<p>En frente casi del caf\u00e9 de Cabrera, estaba la tienda de comidas de Hilario Serrano, en donde por 10 c\u00e9ntimos, serv\u00eda un gran vaso de escorzonera, que era una rica bebida refrescante, que ser\u00eda desplazada por los modernos helados italianos.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1905 se inaugurar\u00eda la ferreter\u00eda de Jos\u00e9 Alfonso, en los bajos del palacio de los condes de Argillo. Seg\u00fan \u00c1ngel Marco, se har\u00eda a todo lujo y ser\u00eda la primera tienda que, por su iluminaci\u00f3n y ornato, marcar\u00eda los derroteros m\u00e1s ambiciosos del comercio de Calatayud. La calle continuaba con la corseter\u00eda de las hermanas Entrena y el despacho y oficinas de Raimundo Gaspar, terminando la acera izquierda con un despacho, donde se tomaba una rica horchata valenciana.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Imagen1.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Imagen1-1024x662.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3290\" width=\"361\" height=\"233\" srcset=\"https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Imagen1-1024x662.jpg 1024w, https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Imagen1-300x194.jpg 300w, https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Imagen1-768x497.jpg 768w, https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Imagen1.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 361px) 100vw, 361px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n<p>En la acera derecha, despu\u00e9s del caf\u00e9 de Romero y un saloncito adjunto, llamado el Lavadero, se encontraba la armer\u00eda de Jos\u00e9 Gall\u00e1stegui, que usaba barba fina, lentes de miope y gorra cuartelera. En la tienda se amontonaban las escopetas, los bastones y las ca\u00f1as de pescar. Por ella andana a sus anchas una perdiz y sobre el mostrador dorm\u00eda un hermoso gato. El escaparate lo cruzaban dos enormes navajas, con una inscripci\u00f3n grabada en sus hojas: Si esta v\u00edbora te pica, no vayas por ung\u00fcento a la botica. Sin orden ni concierto se hallaban esparcidos: pistolas, lentes, trabucos, leznas, lupas, brochas de afeitar, cuentah\u00edlos\u2026Lo que no se hallara en ning\u00fan otro comercio de la ciudad, seguro que all\u00ed se encontrar\u00eda.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/GALLASTEGUI.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/GALLASTEGUI-757x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3288\" width=\"238\" height=\"322\" srcset=\"https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/GALLASTEGUI-757x1024.jpg 757w, https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/GALLASTEGUI-222x300.jpg 222w, https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/GALLASTEGUI-768x1039.jpg 768w, https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/GALLASTEGUI.jpg 880w\" sizes=\"(max-width: 238px) 100vw, 238px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Cerca abr\u00eda sus puertas la bauler\u00eda de Melero, donde se llevaban a cabo toda clase de reparaciones mec\u00e1nicas. Melero ten\u00eda las piernas paral\u00edticas y cada d\u00eda se hac\u00eda conducir en un carrito a su tienda, donde trabajaba toda la jornada. \u00c1ngel Marco recordaba que era un hombre ingenioso y con condiciones extraordinarias para la mec\u00e1nica. En su taller, como una cl\u00ednica de objetos descompuestos, hallaban arreglo las m\u00e1s complicadas maquinarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Segu\u00eda a este patio la sombrerer\u00eda de Morades y la relojer\u00eda de Bonilla, con curiosos y viejos relojes dispuestos en el escaparate. Acababa este tramo con la farmacia de I\u00f1igo Lorente, en cuya rebotica ten\u00edan su tertulia algunos conspicuos personajes de la ciudad.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/PERSIANAS.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/PERSIANAS.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3287\" width=\"211\" height=\"374\" srcset=\"https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/PERSIANAS.jpg 316w, https:\/\/cebilbilitanos.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/PERSIANAS-169x300.jpg 169w\" sizes=\"(max-width: 211px) 100vw, 211px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Por la R\u00faa cruzaba, de arriba abajo o de abajo a arriba, la vida pl\u00e1cida y comercial de la ciudad, pero con las tormentas de verano, las aguas del barranco de Soria la convert\u00edan en un r\u00edo incontrolable. Entonces los comerciantes colocaban compuertas a la entrada de sus tiendas, aunque muchas veces se inundaban con las sucias aguas de las barrancadas. Tambi\u00e9n se dispon\u00edan de pesados puentes de madera, para cruzarla de acera a acera. \u00c1ngel Marco recordaba que siendo alcalde Antonio Bardag\u00ed, se hab\u00eda desviado el barranco de la R\u00faa, elevando sus aguas al Jal\u00f3n junto al paraje de la Long\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco Tobajas Gallego Pedro Mont\u00f3n Puerto, en su trabajo publicado en Cuadernos de Arag\u00f3n 10-11, IFC, 1978: \u00abUna novela sobre el Calatayud el siglo XIX, El Pedroso y El Templao\u00bb, hac\u00eda referencia a esta novela de Jos\u00e9 Mar\u00eda Matheu y &hellip; <a href=\"https:\/\/cebilbilitanos.com\/?p=3284\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[23],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3284"}],"collection":[{"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3284"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3284\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3296,"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3284\/revisions\/3296"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3284"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3284"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3284"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}