{"id":116,"date":"2013-11-21T08:53:36","date_gmt":"2013-11-21T08:53:36","guid":{"rendered":"http:\/\/cebilbilitanos.com\/?p=116"},"modified":"2015-09-10T08:54:14","modified_gmt":"2015-09-10T08:54:14","slug":"presentacion-del-libro-la-pequena-llama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/?p=116","title":{"rendered":"Presentaci\u00f3n del libro \u00abLa peque\u00f1a llama\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>LA PEQUE\u00d1A LLAMA<\/p>\n<p><b><i>Por: Francisco Tobajas Gallego<\/i><\/b><\/p>\n<p><span class=\"Apple-tab-span\" style=\"white-space: pre;\"> <\/span>El pasado 17 de octubre se present\u00f3 en Calatayud el libro de poes\u00eda La peque\u00f1a llama, de la poeta melillense Nieves Muriel, ganador de la IV edici\u00f3n del Premio Internacional de Poes\u00eda Jos\u00e9 Ver\u00f3n Gormaz. Este premio, que se concede cada dos a\u00f1os, est\u00e1 patrocinado por el Ayuntamiento de Calatayud, el Centro de Estudios Bilbilitanos, la Diputaci\u00f3n de Zaragoza y la UNED de Calatayud. Como reconoci\u00f3 Pilar Trell, Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Calatayud, que hizo la presentaci\u00f3n, este \u00abgalard\u00f3n sit\u00faa a la ciudad bilbilitana en una posici\u00f3n privilegiada en el panorama po\u00e9tico nacional e internacional\u00bb. En aquella ocasi\u00f3n concurrieron un total de 212 originales, procedentes de Espa\u00f1a y de diversos pa\u00edses europeos y americanos. Tras una primera fase de selecci\u00f3n, quedaron 21 finalistas. El jurado nombrado para la ocasi\u00f3n, acord\u00f3 por unanimidad premiar La peque\u00f1a llama \u00abpor el aire limpio de su voz y por su hondura intencionadamente humilde, creadora de amplias emociones po\u00e9ticas y humanas\u00bb. Para el jurado se trataba de un \u00ablibro con encanto, que expresa un conjunto de sentimientos, ideas y reflexiones que son la realidad misma transformada en belleza\u00bb.<\/p>\n<div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: center;\">\n<a href=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-hfFXIzdzV20\/Uo5QV-Cy8BI\/AAAAAAAAM1Y\/QykCgAOc8x4\/s1600\/DSC01233.JPG\" imageanchor=\"1\" style=\"margin-left: 1em; margin-right: 1em;\"><img decoding=\"async\" border=\"0\" src=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-hfFXIzdzV20\/Uo5QV-Cy8BI\/AAAAAAAAM1Y\/QykCgAOc8x4\/s1600\/DSC01233.JPG\" \/><\/a><\/div>\n<p>La peque\u00f1a llama toma el t\u00edtulo de unos versos de Juana de Ibarbourou, \u00abque valoran la emoci\u00f3n de lo peque\u00f1o\u00bb. Este libro entronca tambi\u00e9n con la l\u00edrica tradicional, con la cultura andalus\u00ed y \u00e1rabe, y con la corriente feminista. En \u00e9l los \u00abpoemas combinan acertadamente la sinceridad con cierta ingenuidad voluntaria para alcanzar la luz de la palabra y de la vida\u00bb. En su presentaci\u00f3n, Jos\u00e9 Ver\u00f3n destac\u00f3 de este libro su naturalidad, su originalidad y su encanto. En la poes\u00eda de Nieves Muriel, como en la de Pepe Ver\u00f3n, tambi\u00e9n hay temas recurrentes, como el viento y el paso del tiempo.<\/p>\n<p>La poeta todav\u00eda se encontraba un tanto incr\u00e9dula por el premio conseguido, pero a la vez se sent\u00eda muy halagada por haberlo conseguido y muy agradecida a Calatayud, la ciudad que lo convocaba y se lo hab\u00eda otorgado. Recordaba su primer viaje a esta ciudad hace un a\u00f1o y su primera y grata impresi\u00f3n de Calatayud, que guardaba una cierta semejanza con su tierra melillense, un verdadero crisol de razas y culturas. Por todo aquello, asegur\u00f3 emocionada, siempre se sentir\u00eda en deuda con esta ciudad de las torres y de las tres culturas.<\/p>\n<p>La autora reconoce que escribi\u00f3 este libro, en la penumbra tocada de alegr\u00eda, que escrib\u00eda Mar\u00eda Zambrano, \u00abmuy despacio en un cuaderno amarillo y as\u00ed se le llam\u00f3 durante un tiempo, mientras pasaba de mano en mano, acabado y a la espera de que le llegase su verdadero nombre\u00bb. Y a\u00f1ade: \u00abA este libro el nombre le lleg\u00f3 de aquel lado, en una playa llamada Mar Chica en la Bocana, frente a las llanuras de Bu Arg durante una estancia inolvidable, mientras rele\u00eda a la querida Mar\u00eda Zambrano y a Juana de Ibarbourou\u00bb. Pero aquel libro del ayer, de un pasado todav\u00eda no tan lejano, ve\u00eda ahora la luz en un tiempo distinto, en el ahora inmediato, que nos convocaba a todos a su renacimiento.<\/p>\n<p>La poeta ama las cosas peque\u00f1as, casi intrascendentes. El mundo da miedo, la enfermedad preocupa, el dinero puede que no llegue a cubrir las necesidades de todo un mes, las ara\u00f1as torpes cruzan la mesa llena de papeles con mucha paciencia y diligencia, pero el mundo puede esperar todav\u00eda. Las cerezas robadas est\u00e1n a\u00fan \u00e1cidas, pero saben a fruta nueva y calman la impaciencia. Todav\u00eda es hoy y hay que aprovechar las horas &nbsp;escribiendo en una mesa reci\u00e9n pintada o leyendo en una cama turca, con un fondo de coches y lavadoras autom\u00e1ticas, cantando una peque\u00f1a nana al viento del este y otra nana al viento del oeste, al viento que levanta las faldas, al viento que hace bailar a las palmeras, que levanta la tierra de las planicies resecas y se lleva el sombrero de palma hecho en Adouz, al viento que trae el olor y el murmullo del zoco de mujeres de Izemmouren en domingo, de las sand\u00edas y de las almendras de Berkhane, de los tomates de Trara, de las naranjas dulces, de los d\u00e1tiles maduros, del t\u00e9 de media tarde, con el olor manso de las cabras y de los burros. A la brisa fresca que llega del mar que no tiene nombre, desde el puerto de Alhoicemas, al viento al que se cantan de memoria unos versos, que inclina los juncos y el espino, las jaras y la cola de caballo de las llanuras de Bu Arg, la cebada y los olivos milenarios. Al viento que roba el olor de los besos y de las rosas de abril por las calles, siguiendo el oscuro callej\u00f3n del \u00c1ngel, tras las tapias del patio de las monjas. Al viento que se lleva en volandas las palabras, los nombres, los afanes y nos deja el recuerdo, la nostalgia y un poema que atesora un cuaderno de tapas azules o de tapas amarillas. Las mujeres cantan nanas al viento, mientras trabajan cantando, mientras viven cantando, vistiendo una vieja falda que se sabe la Aurora de Mar\u00eda Zambrano de memoria, una falda azul que guarda secretos y remiendos, mientras los hombres lamen ombligos y dejan de hablar de la guerra mientras comen cordero un d\u00eda de boda.<\/p>\n<p>La poeta se retrata a s\u00ed misma como la mujer biol\u00f3gica m\u00e1s lenta de este lado del r\u00edo. Tambi\u00e9n nos dice que fue locuaz, infiel y desobediente y no llegaba a alcanzar \u00abnunca las palabras\u00bb. Es una mujer con todas las consecuencias y, sin dejar de serlo, puede ser mil o un mill\u00f3n de mujeres \u00absuperpuestas en otras dimensiones\u00bb. La poeta busca \u00abcaminos con coraz\u00f3n y sin fuego, veredas desbrozadas y vueltas a cubrir por las sombras del miedo, sin miedo y sin palabras\u00bb. Confiesa que le gustan las mujeres que no son como las rosas y los hombres, biol\u00f3gicamente hablando, que son como las rosas. \u00abTocarlos. Apretarlos. Sentir su pecho junto al m\u00edo y el latido del p\u00e1jaro que duerme en sus pezones\u00bb.<\/p>\n<p>Las muchachas guardan sus secretos en el coraz\u00f3n, mientas hilvanan el bajo de una falda, mientras cantan al viento y a las olas del mar de Albor\u00e1n, mientras se quitan las sandalias y la falda y esperan desnudas a sus amantes que regresan de Badis o de donde Abd-lkader, mientras la cebada de marzo se acuna con el viento de marzo, bajo el cielo de marzo, bajo la luna de marzo en el Rif, al borde de los bosques de algarrobos, donde corren los ni\u00f1os que una vez se quisieron. Pero el \u00abtiempo de la dicha no perdura\u00bb. Los abrazos se dieron, se compartieron y un buen d\u00eda los amantes se fueron en un barco, cruzando el mar sin pasaporte. Sin embargo otros hombres y mujeres llegan todos los d\u00edas a la frontera, se miran como si ya se conocieran, los ojos los delatan, pero las palabras que no se han pronunciado se convierten en versos y a\u00f1oranzas. Tierra de frontera, tierra de paso de un mundo a otro, tierra de dioses ensimismados, tierra sin tierra frente a un mar que deslumbra. El cielo azul, el mar que cabe en una caracola, la luz que ciega, el aire caliente que arrastra una nube de polvo del desierto, las calles estrechas donde la vida pasa como las nubes, las canciones que cantan las mujeres desde que el mundo es mundo y esas peque\u00f1as llamas que alumbran apenas unas horas de la noche, de las largas noches de los hombres. Poes\u00eda, se\u00f1ores, \u00abPoes\u00eda puede ser cualquier cosa. Hay que ponerse las gafas de poeta y de mirar el mundo de otra manera\u00bb. Modos y maneras. Dioptr\u00eda y poes\u00eda.<br \/>\nComo despedida, la poeta recit\u00f3 de memoria sus poemas al viento y se liber\u00f3 completamente de ellos. Ya no eran suyos, ya no le pertenec\u00edan por completo, ya eran nuestros, ya eran de todos. Y entonces los pudimos leer cara al viento, en una tarde oscura que a\u00fan no era ma\u00f1ana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA PEQUE\u00d1A LLAMA Por: Francisco Tobajas Gallego El pasado 17 de octubre se present\u00f3 en Calatayud el libro de poes\u00eda La peque\u00f1a llama, de la poeta melillense Nieves Muriel, ganador de la IV edici\u00f3n del Premio Internacional de Poes\u00eda Jos\u00e9 &hellip; <a href=\"https:\/\/cebilbilitanos.com\/?p=116\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[23],"tags":[25,18,10,11],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/116"}],"collection":[{"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=116"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/116\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":117,"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/116\/revisions\/117"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=116"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=116"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cebilbilitanos.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=116"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}